Cinco hábitos de cuidado personal que sí marcan diferencia
Ducha, hidratación, protección solar, sueño y manos: pequeños gestos con efecto acumulado.
El cuidado personal no depende de productos caros, sino de constancia en gestos sencillos.
- Ducha templada: el agua muy caliente reseca la piel.
- Hidratación en los tres minutos posteriores al secado, con la piel todavía ligeramente húmeda.
- Protector solar diario en cara y manos, también en días nublados.
- Dormir lo suficiente: la piel y el ánimo se notan al día siguiente.
- Manos, labios y uñas: una crema de manos y un bálsamo labial en el bolso resuelven la mayoría de las sequedades.
Empieza por uno solo y súmalo a tu rutina hasta que sea automático. Mejor poco y todos los días que mucho una semana.